Utilizar los periodos sensitivos para inculcar virtudes

En Educación by Mariana Martínez3 Comentarios

“Educar es ayudar a crecer en la virtud”
-Aristóteles-

Existe una frase que dice que para consolidar un hábito se requiere repetir la acción por 30 días seguidos para que ésta se convierta en costumbre; aunque también he escuchado que por 21 días, pero como no estoy segura de esto, digamos que si al día 30 lo seguimos repitiendo es más probable que se vuelva hábito.

Los hábitos pueden ser buenos o malos, los primeros se llaman virtudes y los segundos vicios. Las virtudes, según Santo Tomás, son hábitos operativos buenos. Son operativos porque se deben llevar a la acción y no quedarse sólo en la teoría o en el conocimiento. En esto podemos distinguir un valor de una virtud. Es decir, podemos hablar del valor de la obediencia, de la responsabilidad, etc., pero hablamos de una persona obediente o responsable y esto lo hace virtuosa.

Ahora bien, lo que querríamos inculcar en nuestros hijos son las virtudes –más que la simple teoría de un valor-, que sean personas virtuosas. Para ayudarnos en esto, podemos aprovechar los «periodos sensitivos», que son los momentos oportunos en los que el niño asimila con más facilidad y de manera natural determinados aprendizajes. Son periodos porque corresponden a una determinada etapa, y sensitivos porque no dependen de la voluntad sino son involuntarios pues están condicionados por un «instinto guía» que facilita el aprendizaje de estos conocimientos innatos que los niños poseerán para siempre.

Estos periodos no funcionan sólo para las virtudes, sino para cualquier tipo de aprendizaje, por ejemplo hablar, caminar, matemáticas, lectura, escritura, deporte, etc. Y como se puede constatar, el aprendizaje de los niños está estructurado en etapas y en procesos. Los niños primero aprenden a caminar antes de saltar, a sujetar objetos antes de lanzarlos, a sumar antes de multiplicar, etc. Cada aprendizaje tiene un momento óptimo para que se lleve a cabo pues es cuando el cerebro y el cuerpo están preparados para lograrlo más fácilmente.

Por su parte, los instintos guía son los conocimientos primarios e innatos que todas las personas poseemos y que nos permiten desarrollar otros conocimientos. Se transmiten genéticamente de padres a hijos sin necesidad de enseñarlos ni aprenderlos. Los compartimos con los demás seres vivos, como por ejemplo el instinto de las mariposas monarcas de emigrar hacia el sur durante el invierno. En el caso de las personas, es lo que nos hace aprender a caminar o a llamar la atención de mamá.

En el siguiente cuadro se muestran los periodos sensitivos para los aprendizajes más comunes de los niños.

periodos sensitivos

Corominas, F. «Educar Hoy», editorial Palabra.

Por ejemplo, el periodo sensitivo del habla –condicionado por el instinto de la imitación- se da cuando los niños tienen entre 1 y 4 años, este es el momento en el que aprenden a hablar porque es cuando su cerebro establece y desarrolla las conexiones neuronales necesarias para ello. Es por eso que si queremos que los niños aprendan un segundo idioma, lo ideal es empezar a esta edad pues les será más natural, sólo que en este caso, el periodo para aprender idiomas, se extiende más allá de los 4 años.

Aprovechar los periodos sensitivos no significa que si no se aprovechan en ese momento ya no se podrá adquirir ese aprendizaje (con lo cual, no quiero decir que si no aprenden inglés en esa edad ya no van a aprender jamás) sino que quizás no será tan fácil y natural. Tampoco significa que los niños puedan abarcar todo, más bien habrá que elegir las capacidades que se quieran potenciar de acuerdo a los talentos e intereses que tengan.

Entonces, de esta misma manera funcionan los periodos sensitivos con las virtudes. Existen edades más adecuadas, de acuerdo al desarrollo natural de los niños, en las que es más fácil que adquieran ciertas virtudes. No podemos pedir que un niño de 5 años que entienda sobre la justicia social o que tenga templanza en su comportamiento. Las virtudes, al igual que los demás aprendizajes, requieren que el entendimiento sea capaz de asimilar ciertos conceptos para que luego los puedan llevar a la práctica.

En el siguiente cuadro, se muestran los periodos sensitivos para inculcar virtudes.

periodos sensitivos

Corominas, F. «Educar Hoy», editorial Palabra.

Sobre el autor

Mariana Martínez

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Soy mamá, pedagoga y educadora de padres de Disciplina Positiva. Me dedico a asesorar y capacitar papás dándoles herramientas con las que educar a sus hijos con respeto, amor y asertividad. Mi objetivo es fortalecer a otras familias ayudándoles a construir una base sólida que favorezca el crecimiento de cada uno de sus miembros.

Comentarios

  1. Me parece muy interesante esta información. Tendrás de casualidad alguna bibliografía que me sugieras al respecto?, en la que pueda profundizar un poco más?

    1. Autor

      ¡Hola, Gabriela! Te recomiendo el libro «Educar Hoy» de Fernando Corominas. Espero que te ayude.

      1. Muchas gracias!!! Mi pregunta aquí es porque estoy investigando a cerca de los períodos sensitivos para desarrollar virtudes y quiero saber de origen quien los descubre… En donde surge su estudio con Piaget, Montessori?

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